Recorrido de la carrera

«En esta época de pandemia y restricciones, cualquier excusa es buena para ponerse un dorsal». Además, la modalidad de relevos, se presentó como un formato nuevo para mi (aunque no soy yo muy amigo del calor), así que el horario previsto de salida, igual no me favorecía demasiado, pero bueno… un dorsal es un dorsal y para «minimizar el daño» estuve recordándole toda la semana a mi compañero René la importancia de que llevase un buen ritmo en carrera y llegase pronto a la zona de relevos.

De cualquier manera, había que rodar para llegar a la prueba con las piernas despiertas, pues a pesar de no ser una prueba demasiado larga (solamente 30km) había que subir el Barranco de Fataga hasta el cruce de Ayagaures-Arteara (¡¡y ahí hay subida!!) y si bien, descartaba completamente el disputarle la general a Blas Rivero (ganó la prueba con un tiempo de 01:19:53), uno es deportista, tiene orgullo y nunca quiere hacer mal papel, así que a darle a las patas (ya contaré alguna de las que he hecho en estas últimas semanas).

Perfil de la carrera

La semana

Centrándonos en lo importante, vayamos a la semana de carrera. En estas últimas semanas, he tenido bastante jaleo, a nivel físico y laboral, por lo que, a pesar de que intente que no pasara, llegaba claramente fuera de punto a la carrera, pero bueno, como ya dije, tampoco iba a pelearle la general a los primeros. Así las cosas, el miércoles tocó la última rodada, pues ya no iba a disponer de mas espacios para ello hasta el día de carrera.

El jueves subimos los compañeros del equipo a la Tienda Arista a la recogida de nuestros dorsales y la bolsa del corredor, que, además del dorsal incluía una camiseta técnica y una visera de la prueba (nada específico para los participantes de la modalidad ciclista).

Vista de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria desde la tienda Arista

Para el viernes, mi planning decía que tocaba «baño y masaje» para mi fiel compañera, por lo que, desde bien temprano acudí a la cita armado con paños, agua, jabón, aceite y herramientas para corregir algún que otro desperfecto ocasionado por el uso y los km que llevamos encima los dos. Durante el tiempo que empleé en ponerla a punto, ya empezaba a repasar la carrera, haciéndome una idea de lo que me esperaba el domingo, los tramos en los que apretar, donde tocaba sufrir y donde se podía correr y, como no había podido ir a hacer el reconocimiento, una gran duda, ¿Cómo será el tramo de Los Vicentes?. Todo el que había pasado, me lo describía como un calvario para la mecánica de la bici y el ciclista, pero como siempre, esas opiniones sirven para hacerse una idea, pero uno solo puede sacar conclusiones cuando pasa por el tramo.

El sábado tenía asumido que no iba a poder hacer mucho, pues por cuestiones profesionales, no iba a disponer de tiempo ni para rodar, ni para preparar, así que, lo único que pude hacer es continuar con el repaso mental y desear fuertemente que el domingo no hiciese demasiado calor (eso me salió mal) y que René hiciese buen tiempo en el Trail (el resultado de eso fue bastante mejor). Así que lo único que hice el sábado fue colocar el dorsal a la bici, preparar el bolso para evitar sorpresas en la mañana siguiente y cenar bien para tener suficiente combustible en carrera.

Domingo, día de carrera, como siempre, me despierto con la incertidumbre del «¿qué pasará?», «¿tocará sufrir?», «A ver si las caídas y las averías respetan». Mientras todo eso pasaba por mi cabeza, desayunaba, repasaba los últimos detalles del material para evitar imprevistos una vez llegados a la zona de salida y, entre una cosa y otra, llegó el momento de salir hacia Maspalomas.

La Carrera

Llegue a la salida con el tiempo justo para ver salir a mi compañero desde la distancia, estar con los compañeros hasta su salida y una vez solo, cafecito en «el Pepe», equiparse bien para empezar con el calentamiento poquito a poco, que llegué con bastantes molestias y necesitaba entrar bien en calor para evitar problemas, además de unos buenos estiramientos para tratar de soltar las piernas y la zona lumbar.

La espera y el Relevo, tenía asumido que ni yo iba a ser el primero en salir, ni iba a hacer el mejor tiempo en la parte de la bicicleta, por tanto tiempo para calentar bien y para ir quedándome con la dinámica del relevo y evitar así sorpresas. Sobre las 11 (exactamente la hora prevista) aparece René en el canal y ya me preparo para «hacer mi parte del trabajo».

El Barranco de Fataga, de entrada, me descolocó un poco un desmonte que hubo que hacer nada mas salir del canal, para cruzar la Avenida Alejandro del Castillo y salir justamente pegado al aparcamiento del Mercado Municipal, pero nada, un par de metros que no tienen ninguna trascendencia, para seguir rodando por el llano que lleva hasta los puentes de la autopista y enlaza con la pista que sube hacia la machacadora, tramo clásico y mas que rodado, sin mucha complicación.

Tramo inicial del Barranco de Fataga

Pero como siempre, las cosas cómodas, acaban aburriendo, dejo atrás la entrada de la machacadora y el Barranco de Fataga nos saluda y nos avisa con pequeños repechos de lo que está por llegar. Y efectivamente, el barranco cumplió la amenaza, llegamos al cruce con el cartelito que nos indica que a la izquierda tomamos dirección «Arteara-Fataga-Ayagaures» y empieza la fiesta, 5.5% de desnivel medio general, llegando al 16.1% en algunos tramos de la subida. Aunque sabía que la carretera estaba arreglada, siempre recuerdo las subidas, no solo por el desnivel, sino por lo roto del suelo, pero como había dicho, el suelo estaba de lujo para rodar, «¡Quien cogiera este suelo en bajada!» pense varias veces.

POR FIN llegue al cruce de La pista Fataga-Ayagaures y, sinceramente, eche de menos un avituayamiento en ese punto, pero tampoco supuso un problema, pues al ser la prueba tan corta, me permitió llevar encima todo lo necesario.

Llegado al final de ese tramo, y aunque el perfil de la etapa sigue subiendo, se suaviza bastante y me permitió meterle cadencia a los pedales y aumentar bastante la media de velocidad, negociando las rampas de la carretera y alguna zona técnica de subida con bastante facilidad (como se suele decir «iba encendido») y, para cuando quise darme cuenta, ya se veía a lo lejos la carpa del avituallamiento que marcaba el final de la subida y el inicio del descenso por el Barranco de Los Vicentes.

El Barranco de Los Vicentes. Comienza la parte inexplorada del recorrido, no paré en el avituallamiento, pues solo me quedaba bajar e iba bien de agua y de fuerzas. Este tramo me recibió con una bajada técnica, pero muy divertida, donde a pesar de ser una carretera de tierra en desuso, solo hay un sendero fácil de transitar, todo lo que sea rodar fuera de ahí, es arriesgarse a un pinchazo o una caída, por lo que salvo un par de veces, para adelantar a algún corredor, tocó hilar fino y mantenerse en la trazada.

Esa bajada, me condujo directamente al Tramo Arista, «Pida cita en su taller y en su dentista». De los Creadores de «La bajada de la Fénix Bike» y » El enlace sur de la Transgrancanaria» llega «El fondo del barranco de los Vicentes», un tramo donde malamente se podía rodar y tanto yo, como los compañeros de equipo, como muchos de lo participantes, nos llevamos algún que otro susto que acabó en aterrizaje, acrobacia o pie en el suelo (no voy a entrar en lo que suponen los tramos de ROCAS que había en el camino para la mecánica de la bicicleta) pero si que es comprometido para el corredor, tanto a nivel de seguridad, como físico dado el castigo que supone para brazos y espalda.

Después de pasar todos los tramos de rocas, llegue entero al tramo final de la carrera, La parte baja del Barranco de Fataga, nuevamente, terreno conocido y mas que trillado. Muy rodable y rápido, salvo por alguna piedra y alguna zona un poco mas técnica, pero sin ninguna complicación, desembocamos en el canal, para hacer los últimos metros de la carrera, cruzar línea de meta y, previo paso por el avituallamiento de meta, reencontrarme para cambiar impresiones con René, mi compañero de relevos, los compañeros de equipo que habían hecho la modalidad «Bike» y esperar por algún compañero que aún estaba en carrera.

Compañeros de equipo en la zona de entrada al canal

Después de terminar y analizar en frío la carrera, la principal conclusión que saco es que, teniendo en cuenta que se trata de una carrera cicloturista para aficionados, y teniendo en cuenta que estos no necesariamente deben disponer de una técnica depurada, el tramo del fondo del Barranco de Los Vicentes, no solo desluce, sino que además supone un riesgo físico para los participantes y mecánico para las bicicletas totalmente innecesario (si tenemos en cuenta otras opciones como por ejemplo, la bajada de Ayagaures) que a toro pasado, empaña un poco las buenas sensaciones que me dejó el resto del recorrido.

Trail & Bike Series 2021 desde dentro el Trail

Accede al siguiente enlace para disfrutar de la crónica de la Trail & Bike Series 2021 desde dentro el Trail, escrito por el relevo René Pfüll.

Ruyman.as

Aficionado al deporte y la montaña.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Alexi ( porocha )

    De acuerdo en la bajada a los vicentillos el barranco estaba echo una mierda

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